EL Juvenil A del Atlético Tomelloso vence al Mora y consigue la permanencia en Liga Nacional

Después de una temporada de mucho sufrimiento el Juvenil A del Atlético Tomelloso logró su objetivo de la permanencia.

Certificó la salvación ganando por la mínima al Mora, tras un partido agónico en el que jugó con un hombre menos la última media hora por la expulsión de Alberto Manzanares. El partido se ha disputado en el Miguel Moreno de la Ciudad Deportiva con buena presencia de aficionados locales que animaron mucho a los suyos.

El Atlético formó de salida con Javier García, Alejandro, Pedro Javier, Alberto Serna, Gonzalo, Manzanares, Joaquín, Jesús Cano, Arnau y Alex León. En la segunda parte entrarían Rafa Rodrigo, Álvaro Torres y Raúl Casero.

Alex León abrió el camino con un gol a los diecisiete minutos. Salió bien el equipo de Luismi y encontró merecidamente el premio de ese gol. El duelo fue táctico y físico, de poca circulación por el medio entre dos equipos que evitaron cometer errores de bulto y no arriesgar en exceso. Los de casa buscaron ese segundo tanto que les diera la tranquilidad, pero sin perder nunca la compostura defensiva, sello distintivo en los equipos de Luismi.  Gonzalo dio equilibrio en el medio con un trabajo impecable, pero todos los futbolistas locales se estaban vaciando. Al descanso, 1-0.

Pudo ampliar la ventaja Alex León en los primeros compases de la segunda mitad, pero su buen remate de cabeza picado lo salvo el portero.  El partido cambio con la expulsión de Alberto Manzanares, por una segunda amarilla bastante rigurosa que le mostró el colegiado. Quedaba media hora y el Mora vio la oportunidad de adelantar líneas y meter el miedo en el cuerpo a los de casa. Los toledanos fueron creyendo con aperturas a banda que desembocaron en varios centros de mucho peligro, aunque les faltó remate. El dominio visitante se fue acentuando con el paso de los minutos y  la afición trataba de animar un equipo que andaba ya con el depósito de reservas físicas muy justo. Metió Luismi Rafa Rodrigo y Álvaro Torres para dar oxígeno al equipo. 

Pero los auriverdes lograron aguantar las embestidas de su rival y sacar una victoria que certificaba matemáticamente la salvación. Daba igual lo que hicieran terceros equipos, ganar significaba la permanencia. Lo celebraron a lo grande los chavales, entonando cánticos, corriendo el champán y mateando a su entrenador que ha realizado un trabajo espectacular. También bajaron los padres a compartir la alegría y la afición aplaudió sin parar a un equipo que creyó hasta el final en una temporada muy difícil.

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