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Joaquín: “Sueño con formar parte del primer equipo”

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Joaquín: “Sueño con formar parte del primer equipo”

Joaquín Navarro Menchén (Tomelloso, 2000) es un valor al alza de la cantera auriverde. A pesar de su corta edad, tiene claros cuáles son sus objetivos y el camino a seguir para conseguirlos

Trabajo, sacrificio y esfuerzo son solo tres palabras de las tantas que podrían ser utilizadas para definir a uno de los puntales de una generación llamada a dar grandes tardes de fútbol. Joaquín lidera un equipo en el que figuran otras grandes promesas como Javi Hilario o Jorge Morales. Charlamos con el joven jugador tomellosero para conocerle un poco más y que nos hable acerca de sus sueños e ilusiones y de la responsabilidad que supone llevar el brazalete de capitán.

Pregunta: ¿Cómo fueron tus inicios en el mundo del fútbol?

Respuesta: Empecé con cinco años, siendo el más pequeño de todos. Luis Sánchez le dijo a mi madre que querían contar conmigo para jugar en la Escuela de Fútbol y, aunque al principio ella no estaba muy por la labor porque yo era muy pequeño, finalmente Luis consiguió convencerla y ahí empezó todo. Luego, tengo que decir que de chiquitín me gustaba mucho comer y con el paso de los años fui estando cada vez más pesado, así que las indicaciones que me daban era que me quedara en la línea de fuera de juego, y en cuanto recibiera el balón, me diera la vuelta y disparara. Gracias a eso, cada año marcaba 40 o 50 goles. Ya en la etapa de infantil y cadete pasé una época en la que apenas estudiaba y mi madre me castigó quitándome el fútbol, lo cual me llevó a coger más peso porque no practicaba deporte.

P: ¿Cómo entraste en el Atlético Tomelloso?

R: Después de esa etapa fui a hablar con Cristóbal para decirle que quería formar parte del Atlético Tomelloso Juvenil y me dijo que tenía que ponerme a tono si quería estar al nivel del equipo. Me lo propuse, me lo marqué como un objetivo y logré perder 26 kilos en apenas año y medio.

P: Por tanto, ¿podemos decir que es con tu entrada en el club cuando te das cuenta de que hay que tomarse más en serio el fútbol y ser un poco más responsable?

R: Claro, porque cuando entré el primer año en Juveniles, el Presidente pasó un día al vestuario y nos preguntó la talla de la ropa. Yo recuerdo que le pedí una talla XXL, y él me dijo que no, que yo tenía que entrar en una talla L. En ese momento él tuvo una charla conmigo y me hizo darme cuenta de que el Atlético Tomelloso era un tema serio y a partir de ahí el fútbol pasó de ser un hobby a ser mi día a día.

P: ¿Supone mucho sacrificio para un chico de tu edad tener que cuidarte y renunciar a salir o estar más tiempo con tus amigos por el fútbol?

R: Mientras sea por el fútbol, a mí me da igual perderme cualquier tipo de fiesta. Si tengo que quedarme un sábado sin salir porque tengo que jugar el domingo, por mí encantado, me aguanto porque voy a jugar al fútbol que es lo que verdaderamente me gusta. Sí es verdad que a veces, en fechas más señaladas como Halloween o en Navidad, da un pelín de rabia porque sale mucha más gente, pero bueno, a mí no me cuesta y no es ningún sacrificio.

P: ¿Cómo fue aquel primer año de Juvenil?

R: El primer año fue, sobre todo, de aprendizaje. Lo dedicas a conocer un poco la Liga Provincial, los equipos, los jugadores, la forma de jugar, etc… Aquel primer año, por el mes de diciembre, Julián Espinosa me llamó para entrenar con el Juvenil Nacional, y en aquel momento yo era más ojos que piernas porque veía a chicos más grandes, de tercer año, que muchos estaban ya con el primer equipo y lo único que quería era aprender. Mis inicios en Liga Nacional fueron un desastre, jugué 39 minutos contra Yuncos aquel año, pero bueno, por algo hay que empezar.

P: A partir de entonces, ya en segundo y tercer año ¿asumiste más galones?

R: En segundo año fue un poco mezcla. Por un lado, yo seguía aprendiendo de los de tercer año, pero por otro, tenía que enseñar y ser un poco referente para los de primero. Ya este año, siendo además el capitán, estoy más pendiente de que los demás aprendan de mi, que de yo aprender de los demás.

P: ¿Cómo llevas el hecho de ser el capitán del equipo?

R: Es difícil. Parece una tontería, que es solo llevar un brazalete, pero la realidad es que tienes a mucha más gente observándote no solo en el terreno de juego sino también fuera de él. Supone tener unas responsabilidades y unos derechos en el equipo. El primer año yo siempre estaba callado en el vestuario escuchando a los capitanes y ahora soy yo el que tiene la voz del equipo y el que tiene que guiarles un poco. Con los chicos que vienen de fuera, sean del año que sean, hay que estar un poco más encima de ellos porque vienen de otro ámbito, otras rutinas o disciplinas, y hay que introducirles en los valores del club.

P: ¿Pesa mucho esa responsabilidad dentro del terreno de juego?

R: Hay momentos y momentos. Cuando ves que el partido se pone mal sabes que tienes la responsabilidad de tomar las riendas y arengar a los compañeros y animarles. Pero en general, es algo que llevo bastante bien.

P: Hablando ya de la temporada de tu equipo, ¿qué balance haces de estas diez primeras jornadas?

R: La temporada está siendo difícil y muy igualada. El año pasado hicimos una temporada casi perfecta y este año, desde el principio, nos exigieron superarlo. Hay que tener en cuenta que se ha ido gente de tercer año, que eran los que llevaban el equipo o gente de primer año como Raúl o Jiménez que se han ido al Albacete. Yo creo que este año en la liga hay menos nivel que el año pasado y eso hace que haya mucha igualdad. Por ejemplo, al principio de temporada viajamos a casa de un recién ascendido como Horche y perdimos. A pesar de que ahora marchemos octavos, aún queda mucha liga y pueden pasar muchas cosas. Sin embargo, el año pasado estábamos Cuenca, Albacete y nosotros ahí arriba y luego los demás.

P: ¿Qué objetivos le pones al equipo?

R: Lo primero de todo es levantarnos de la derrota en Illescas y del empate del domingo pasado, mejorar la imagen que dimos y seguir sumando todos los partidos. Mientras nosotros no pinchemos vamos a ir para arriba porque estoy seguro de que los demás van a pinchar.

P: ¿Cuál es tu meta personal de aquí a final de temporada?

R: En el equipo Juvenil quiero que formemos un verdadero equipo y acabar lo más arriba posible porque acabar mi etapa de Juvenil con un ascenso a División de Honor sería precioso. Con el primer equipo, seguir entrenando con ellos e intentar sumar más minutos.

P: ¿Sueñas con formar parte del primer equipo la próxima temporada?

R: Sí. La verdad es que últimamente había muchos rumores y muchas críticas porque la gente decía que el club ya no apostaba por la gente de Tomelloso y ya no tiraba de cantera y el hecho de trabajar con ellos, haber debutado, ver que cuentan contigo, hace que me motive muchísimo más.

P: ¿Cómo ves al primer equipo?

R: Sinceramente, este año veo muchísimo más nivel que el año pasado. Hay mucha intensidad en los entrenamientos y más competitividad y fuerza. A mí, siendo juvenil, eso me hace implicarme mucho más, aprender y, a la larga, mejorar mucho más.

P: ¿Cómo te han recibido en el vestuario?

R: Muy bien. Somos varios los juveniles que entrenamos con ellos como Hilario, Jorge o Alberto, y a todos nos tienen como los niños, y lo típico, en los rondos siempre nos ponen a nosotros y eso, pero se lleva bien.

P: ¿Cómo viviste tu debut en Tercera?

R: Ilusionado y nervioso. Además, eran los minutos finales, con empate, el partido muy abierto y encima con la ocasión que tuve para llevarnos el partido.

P: ¿Esperas tener más minutos esta temporada con el primer equipo?

R: Eso ya me lo tengo que ganar entrenando. Si el entrenador cree que me lo he ganado y si se ponen de acuerdo los entrenadores del Juvenil y del primer equipo, porque hay veces que los horarios coinciden, tendré más oportunidades.

P: ¿Qué grado de importancia tiene la figura de Julián Espinosa en tu carrera?

R: Para mí es muy importante. Julián consigue que yo dé mi cien por cien o mi doscientos por cien para poder jugar. Si no lo doy, sé que no voy a jugar. Puede haber otros entrenadores con los que, dando el sesenta o el setenta por ciento, jugaría sin problema, pero con él el nivel de exigencia es el máximo.

 

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